Dado los malos resultados que había sido
sometido Independiente por la
cuarta fecha de la primera ronda en el torneo de la B Nacional, la dirigencia
decidió que Omar de Felippe fuera el indicado para agarrar este barco con una
bomba a punto de explotar y lograr llevarlo a donde debería estar, Primera
División.
Una
primera ronda que al correr de los partidos, fue mejorando el funcionamiento
del equipo de la mano de su capitán Montenegro que se hizo de 8 goles y fue el
artífice primero de que el rojo terminase tercero en puestos de ascenso en la
última fecha, de que solo haya perdido un solo partido en los 18 partidos
dirigidos hasta el momento y sobre todo, que haga ilusionar a la hinchada roja.
La segunda
etapa comenzaría con una victoria de visitante, frente a un rival que le gano
de local en la primera parte, con un Federico Insúa encendido y como nuevo
refuerzo, parecía que el club volviese a donde merece. Al correr los partidos
el equipo se vino en declive y hasta estuvo 8 fechas sin lograr la victoria y
que pese a bajón anímico Independiente seguía peleando el campeonato dado los
resultados de sus rivales de la pelea.