“La pelota siempre al
10” dice
una canción, y cuanta razón tiene. Con la lesión de Neymar, que lo deja
afuera
de lo que resta del mundial, solo dos números 10 fuera de serie quedan
en
Brasil 2014, ellos son Messi y Robben, que usa la 11 pero dentro de la
cancha es un 10 más. Solo uno de ellos estará en la final, y
ojalá sea el nuestro. A continuación en Fútbol Punto te mostramos un
poquito de historia entre estos dos cracks.
El fútbol vistoso es lo que a
todos nos gusta, el jogo bonito. Ese jugador que agarra la pelota y hace
suspirar y admira a propios y ajenos. Mayormente tienen la 10 en la espalda.
Ese número que supo estar en las espaldas de Maradona, Pelé, Zidane,
Ronaldinho, entre tantos otros que no nos alcanzaría la nota para enumerárselos.
Solo dos instancias restan para
que culmine este mundial hermoso, en Brasil, la tierra del jogo bonito. No tan
bonito en lo que respecta al juego colectivo, ya que pocos equipos demostraron
esa continuidad en los partidos que disputaron. Ese jogo bonito que solo se les
puede adjudicar a algunos jugadores, que justamente, tuvieron puesta la 10. Uno
de ellos fue James Rodríguez, hasta ahora goleador del mundial con 6 tantos, y
figura de una selección colombiana que hizo historia y fueron recibidos como
héroes en su tierra. Otro que demostró estar a la altura de esa camiseta tan
deseada, fue el anfitrión de esta copa, Neymar. Que fue la carta ganadora de
este equipo de Scolari que sin brillar, se colocó en semifinales después de 12
años. Lamentablemente un señor que se
vistió de villano lo dejó afuera de esta copa, y el mundo del fútbol (sobre
todo los millones de brasileños) lo extrañará.
