Higuaín arrancó de menor a mayor, mientras que Van Persie se fue quedando. Mientras todos montan operativos para frenar a Messi y a Robben, los goleadores de Argentina y Holanda se preparan para hacer de las suyas y darle a su equipo el pase a la gran Final.
En estas instancias finales, todos esperan que aparezcan ellos. Los artilleros, los dueños del área, las cartas de gol. Y, como es lógico, no son ajenos a los vaivenes futbolísticos ni a las críticas cuando no están amigados con la red rival. Entre ambos suman nada más y nada menos que 427 goles.
Gonzalo Higuaín no tuvo un buen arranque de Mundial. Su sequía se prolongó durante los primeros cuatro partidos y fue recién en cuartos, contra Bélgica, cuando pudo reencontrarse con el grito sagrado. Por el contrario, Robin Van Persie demostró un abanico de recursos en el debut frente a España y marcó un doblete, pero se fue quedando sin nafta.
.png)
